sábado, 2 de junio de 2007

RESPUESTA A LAS AMENAZAS DE ETA. CON AGALLAS

La banda sanguinaria y terrorista ETA, también no solo amenaza políticos, sino que también amenaza a sacerdotes no nacionalistas.
( Transcribo la respuesta de un sacerdote navarro, párroco de Mendavia, tras recibir una carta amenazante de ETA).

Carta enviada por el cura de Mendavia al Diario de Navarra

A quien concierna:

He recibido una carta sin remite y sin firma, a la que contesto públicamente, con la esperanza de que sea leída por los interesados. Mi primera impresión fue de sorpresa. Pero después de releerla detenidamente no dudé en pensar que lo que tenía en mis manos era un panfleto del más rancio corte estalinista.

Esto se desprende ya desde el primer párrafo que dice literalmente: «Nos dirigimos a Vd. porque venimos constatando su inhibición y escaso interés en la defensa de la Iglesia Vasca». ¿Desde cuándo existe la «iglesia vasca»? ¿Quién es el fundador de tal iglesia? ¿Quiénes son sus autoridades? ¿En qué lugar de Euskal Herría residen?... No alarguemos inútilmente este interrogatorio.

Yo he sido bautizado en la Iglesia Católica, que tiene su origen y fundamento en Jesucristo. Mi Obispo y el Papa son mis autoridades. Y todos mis esfuerzos están orientados en esa dirección. Por otra parte, ¿quiénes son Uds. para pretender «obligarme a trabajar más activamente por una Euskal Herría libre, soberana e independiente», como afirman en su carta? Desde mi infancia aprendí que mi patria es España. En ella he crecido, en ella vivo y en ella espero morir, si Dios quiere. No estoy, en absoluto, por la labor de establecer nuevas fronteras, sino más bien por derribar muros y mugas que nos separen.

Tienen la desfachatez de señalarme algunas tareas, como por ejemplo: «poner nombres vascos a los que se bautizan». Señores míos, ¿de verdad que hablan en serio? ¿Estarían dispuestos a aceptar que el cura pusiera los nombres a sus hijos? No me lo puedo creer. Para darle consistencia a tan absurda proposición citan «el comportamiento ejemplar de muchos curas patriotas». Yo pensaba que este lenguaje obsoleto y arcaico, y este afán por promover «iglesias patriotas», sólo se daba en la extinta Unión Soviética y en los países de su órbita comunista, sin excluir la China de Mao Tse-Tung. Esto me suena a manual de Marxismo-Leninismo para principiantes.

Finalmente, su atrevimiento llega hasta «pedirme, también, el voto para H.B. ¡Qué más da cómo nos llamen los fascistas…!» Pues va a ser que no. Sería lo último que se me pudiera ocurrir. ¿Cómo voy a votar por quienes no son capaces de condenar la violencia que asesina indiscriminadamente, y no sienten ningún escrúpulo al profanar los humildes monumentos que el pueblo erige en recuerdo de las víctimas del terrorismo, como acaba de suceder en Berriozar con el monumento a Francisco Casanova, a quien me correspondió enterrar? Es como volver a asesinarlo de nuevo. De verdad que no me resulta ilusionante colaborar con sujetos de semejante catadura moral.

Domingo Urtasun, párroco de Mendavia

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cualquiera lo diria, pero hemos vuelto a tiempos lejanos y olvidados, en los que ciertos personajes amedrentaban a otra gente que no pensaba como ellos y los metía en un furgón de gas.
Lamento y condeno estos hechos, en tanto en cuanto es una persona la que ha recibido dichas amenazas. nadie se lo merece.
De todas formas es absurdo lo que plantean, la iglesia vasca. La mejor iglesia es la que no existe, ni vasca, ni española, ni musulmana, ni cristiana, ni hindu...
Pero como no quiero hacer leña del árbol caido, siento muchos que esos seres despreciables que atentan contra la libertad de una persona dentro de lo que es su legítima creencia, o moral personal para hacer lo que cree correcto en el ejercicio de sus funciones.

Anónimo dijo...

Despúes de ver cómo bastantes párrocos no quieren enterrar a personas asesinadas por ETA, véase el caso de Gregorio Ordoñez, ya era hora de que públicamente un parroco mostrara un claro rechazo a la violencia, y un gran orgullo español.
Por él; ole ole y oleeeeeeeeee!!!!!

Anónimo dijo...

¿No hace lo mismo este parroco que lo que critica? Me parece muy bien que diga que como parroco se debe a una organización supraestatal, pero de ahi a luego decir que se siente español, se contradice. No puede llamar a la universalidad de la iglesia y a continuación adular al nacionalcatolicismo. Existe una iglesia vasca desde el punto de vista que desde hace ciento y pico de años se ha querido ir diferenciando de otras y ha mantenido una linea mas o menos diferente. Creo que asumir iglesia vasca e iglesia nacionalista es un fallo de visión politica.